¿Qué es realmente una crema? Entiende las EMULSIONES

cosmética sólida

Muchas os habréis preguntado alguna vez: ¿Qué es una crema? Una crema no es otra cosa que una emulsión. Ah bien, ¿y qué es una emulsión os estaréis preguntando?

No es la primera vez que hablo de este tema y tenéis incluso una fórmula en mi blog de una crema de manos que me encanta y que podéis probar a hacer en casa.

Antes de nada, aclaro que hacer cremas no es fácil o, al menos, no es tan intuitivo como elaborar otros productos de cosmética natural. Voy a intentar aclarar algunos conceptos que puede que nos ayuden a la hora de formular o, simplemente, entender qué hace posible que nos echemos nuestra crema en la cara cada mañana.

La crema es un producto muy versátil ya que nos permite acceder a varios tipos de principios activos y potenciar unos con otros.

Imaginaos que tenemos dos líquidos que normalmente no se mezclan: agua y aceite. Y queremos usar estos dos medios para incluir principios activos tanto en uno como en otro y hacer con ellos un solo producto para cuidar nuestra piel. No es una idea loca, de hecho, tiene todo el sentido del mundo.

Queremos aprovechar principios hidrosolubles (que se disuelvan en agua) y liposolubles (que se incorporen en la fase grasa o en el aceite).

Sencillamente lo que queremos hacer es una crema. De hecho, la crema es un producto muy versátil ya que nos permite acceder a varios tipos de principios activos y potenciar unos con otros.

Pero… Os preguntaréis: “qué necesitamos para que agua y aceite se mezclen y se queden en ese estado por mucho tiempo”. Un emulsionante. Este es el compuesto que hace que uno se disperse en el otro (no se disuelven ni se derriten), dispersar es la palabra que debemos usar cuando hablamos de emulsiones.

Lo que ocurre dentro de la crema es que una de las sustancia se ‘rompe’, se separa y forma pequeñas gotículas, cada una recubierta por el emulsionante.

Y no es por azar. Realmente lo que ocurre es eso, una de las sustancia se ‘rompe’, se separa y forma pequeñas gotículas, cada una recubierta por el emulsionante. Recordemos que nuestros dos líquidos no quieren ni tocarse. La sustancia que se ha ‘roto’ (sea agua o aceite) ha quedado dispersa en la otra, formando pequeñas micelas (otro día os hablaré de esas estructuras tan bonitas que dan nombre al agua micelar).

Si esas micelas consiguen formar una estructura lo suficientemente estable ya tendremos nuestra crema. Habremos conseguido una emulsión estable. Esto visualmente se entiende mucho mejor. Y a través de la práctica podremos asimilar conceptos que ahora nos suenan a chino.

Pero espera, aún hay más, la sustancia dispersa puede ser el agua o puede ser el aceite. No existe una regla que obligue a que una de las dos sea siempre la que se dispersa. Que la sustancia dispersa sea agua o aceite depende del emulsionante que usemos (si tiene mayor afinidad por las grasas o por el agua).

Y en base a cuál sea la fase dispersa (si la acuosa o la oleosa) hablaremos de emulsiones de agua en aceite. O emulsiones de aceite en agua.

Así, sin pensarlo mucho, ¿os atrevéis a decir cuál sería la sustancia dispersa en los tipos de emulsiones que os he mencionado?

Puedes encontrar más recetas e información en este blog o en mi Instagram.

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